A veces...
A veces te agarras a algo sin darte cuenta. Y te agarras con mucha fuerza.
Ni siquiera te has parado a pensarlo, y de pronto te ves ahí subida, dependiendo de la rigidez de un estúpido árbol...cuando tienes todo el césped esperándote abajo...

elizzi dijo
Qué cierto, qué bueno darte cuenta
que no tenemos por qué atarnos, sostenernos, amarrarnos,
aun cuando el árbol no quiere,
arrodilladas, suplicando, incondicionales,
siendo que tenemos millones de especies
esperándonos:
eucaliptus perfumados,
palos borrachos floridos,
álamos plateados doble faz,
pinos confortables,
y tanto verde viviente
que nos harían tan bien con un abrazo,
con los ojos cerrados
o mirando girar el cielo púrupura del verano.
21 Julio 2006 | 04:32 PM